Sobre la Educación en tiempos de crisis

Situándonos en los tiempos que corren y visto y considerando que el mundo atraviesa una pandemia que amenaza la vida humana, y todo lo que conocíamos como rutina, he decidido escribir este pensamiento, con ánimos de expresarme libremente como la Constitución me permite.
Estamos transitando por extraordinarias circunstancias, la muerte se pasea como un fantasma reclamando almas por las calles de cada ciudad y el mundo siente su fría presencia virósica. Ante semejante situación de vida o muerte, cada gobierno ha optado por tomar las medidas que han creído más correspondientes y acertadas.
En el caso mi país, Argentina, el presidente Alberto Fernández ha decidido, junto con su equipo, establecer una cuarentena obligatoria a penas se dedujo de la posible expansión masiva del virus, COVID-19, en nuestra nación. El fundamento de esta medida fue "preservar la vida y la salud por encima de la economía" (propias palabras del presidente). Desde el dictado de la cuarentena obligatoria hasta hoy han pasado 35 días. Hay que tener en cuenta que la cuarentena obligatoria comenzó el 20 de marzo, pero hubo quiénes, por recomendación, empezaron 15 días e incluso un mes antes de la cuarentena obligatoria. Bastaron 35 días para que todo un país, mi país, se de vuelta como un caliente panqueque en una sartén.
La actividad laboral se vio totalmente afectada. Las economías y las finanzas de cada casa decayeron en extremo, por ende la de todo un país se vino en caída libre. Es de público conocimiento que la economía sufre un bajón más por la situación que atraviesa el mundo y por las medidas que sean tomado. También ha quedado en evidencia, de manera muy visible, que no estábamos preparados para semejante problemática, pero aún así los héroes y heroínas de la salud, de la seguridad, de limpieza y servicios públicos han demostrado ser impecables y altamente fuertes.
Los sectores más pobres, y los no tan pobres, han sentido más que nunca la frialdad del viento de la injusticia y el hambre. Este un problema a tratar urgente.
Comprendo, también, que la decadencia económica de mi país no es fruto de esta pandemia, sino que, es un árbol que había echado raíces hace tiempo y comenzó a crecer hasta dar su mal fruto en estos tiempos por culpa de la inoperancia de mucho de nuestros mandatarios.
La situación del virus ha sido la gota que hizo derramar todo el agua del vaso. En fin, no pretendo hablar hoy sobre ese tema en particular y tampoco quiero detenerme a exponer los problemas que todos, creo, conocemos. Mi intención es reflexionar sobre un punto, no menos importante, casi pasado por alto por la sociedad: La educación.
En medio de esta crisis todas las instituciones educativas se han cerrado (como muchísimas otras instituciones y empresas, para protección de la población) y cada institución educativa buscó resolver, como mejor razonaron, este problema que cada ente educativo atraviesa. Algunos optaron por clases virtuales, otros por esperar el regreso a clase presencial.
Estoy en el primer año de la carrera de Letras en una hermosa Universidad de mi país. Comencé el ciclo introductorio en la Facultad de Humanidades la primera semana de marzo de este año 2020, luego, semanas más tarde tendría las cursadas de cada una de mis materias correspondientes. Pero, infortunadamente, este virus interrumpió todo ese plan antes de que tenga siquiera mi primera clase, incluso antes de poder sacar las fotocopias de los cuadernillos de las materias. La situación tomó por sorpresa a la entidad educativa y más aun los alumnos que son parte de ella.
Mi universidad cuenta con una plataforma que funciona como una especie de "red social académica", donde te matriculás a tus materias y podes descargar gratuitamente el material de lectura de cada una de ellas, para acceder de manera digital en caso de no poder pagar cierta fotocopia o cuadernillo. Ahora, en medio de semejante crisis, se utiliza esta plataforma como método de cursada online. Pareciera un punto a favor para no perder la regularidad del cursado y no tener un atraso a nivel académico ni tampoco perder cierta rutina de estudio. Esto no es más que relativo y perjudicial para, me atrevo a decir, la mayoría de estudiantes. Júzguenme de falaz por decir lo que digo, si quieren. Yo pienso, basado en mi experiencia personal y en la de muchos estudiantes, que este periodo de cursado virtual es extremadamente selectivo y exclusivo para quienes pueden acceder a la comodidad de contar con la tecnología adecuada y el lujo de una red de conexión a Internet medianamente buena. De por sí, estudiar una carrera universitaria es una bendición con la que, lamentablemente, muchos no pueden contar, por diversos y extensos motivos. Estudiar una carrera universitaria es un bien que no todos pueden adquirir, a pesar de que en mi país este bien es "gratuito". Y entiendo perfectamente el porqué de estas medidas y prevenciones, que no se malinterpreten mis humildes palabras, tal vez provienen de una boca ignorante. Solo me preocupo por el día después de hoy, pues, como intentaba decir, la educación Universitaria antes de la pandemia ya era algo exclusivo y algo que no todos podían, aunque quisieran, tomar como prioridad. Hoy, con todo lo sucedido en a penas 35 días, estudiar se ha vuelto aun más exclusivo y hasta elitista. No condeno ni juzgo a nadie, solo me limito a expresar lo que me inquieta en el corazón. 
Yo provengo de una familia clase media baja, gracias a Dios nunca faltó el pan en la mesa y hasta hemos podido guardar pan para mañana. Pero soy consciente de que no todos tienen la misma ventaja y es por aquellos que siento carga en mi espíritu. Si estudiar se ha vuelto complejo, y este es un bien "gratuito", qué podemos decir del bien de alimentarse que para nada es gratuito.
Incluso creo que ciertas carreras van a perder, aun más, su cantidad de inscritos y concurrentes porque con todo lo sucedido en el mundo ha quedado en evidencia palpable lo que este demanda, esto es lo que el mundo necesita "primera y básicamente" en la rutina general de la vida social: Alimentación, Salud, Seguridad, Justicia, Información, Petroleo/Capital, Servicios Públicos. Con esto me refiero a que muchos decidirán dejar sus carreras o trabajos al ver la "estabilidad/seguridad" que las categorías anteriormente brindan, pues son con las que más se cuentan tanto en los tiempos ordinarios/comunes como en los tiempos de crisis. Esto quedó demostrado en la cuarentena obligatoria, pues, solo esas categorías estaban habilitadas para el trabajo. Es por esto que pienso que la sociedad comenzó un nuevo proceso de cambio, que consiste en que la sociedad y su cultura se vio afectada de manera directa por un agente externo que la sometió violentamente a establecer nuevas formas de relaciones, pensamientos, movimientos, interacción con el mundo. Y esto, directa e indirectamente, cambia y afecta cierta estructura del ser humano y este decide, por necesidad o mayor beneficio, tomar otras medidas o decisiones. Ejemplo, cambios de una carrera a otra, de carrera X a medicina.
También abandonos de Estudios por trabajo, de secundario/carrera/terciario a trabajo X. Esta crisis aportó al desquilibrio económico de cada casa y del país, por ende, muchos dejarán sus proyectos universitarios o de finalización de estudios medios por necesidad de trabajo.
Estamos, podría decirse, en un punto de partida critico dónde cada decisión que se tome es sumamente importante para el mal o el bien social. Es como tratar de enebrar una aguja.
Considero también que este periodo o método virtual no aportó a un avance académico o social sino más bien al estancamiento. En parte también a la perdida injusta por los sectores menos privilegiados, aquellos que no han podido continuar sus clases virtuales.
Es importante tener en cuenta que quien cuente con la posiblidad de acceder a Internet y a equipos informáticos (una computadora o celular) pueda aprovechar al máximo la ventaja que tiene. Entender que, a pesar de la situación caótica, podamos ver la posibilidad de avance intelectual de manera autodidacta. No es tiempo para derrochar en redes sociales o en memes o en series o películas. No es tiempo de derroche de vida, suficiente ya el virus nos quitó muchas. Es tiempo de que el ser humano tenga un avance tanto espiritual como intelectual, para que cuando todo esto pase se vea en las calles a otros hombres y a otras mujeres. No podemos volver a salir como estábamos.
La educación se vio afectada en estos tiempos de crisis, así como muchas otras áreas y aspectos de la sociedad, pero aún algunos podemos hacer algo diferente. Ser autodicata. Un ser humano más libre y avanzado a nivel moral, de conciencia, de empatía, intelecto, arte, política, etc. Eso debemos cosechar para cultivar entre todos una mejor sociedad. 



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